Por CARLOS VALDEZ
LA PAZ, Bolivia (AP) — Discrepancias internas han sumido en una crisis a la oposición en Bolivia y dificultan la posibilidad de que defina a un candidato único para competir en los comicios presidenciales de agosto contra el fracturado partido del mandatario Luis Arce y del expresidente Evo Morales.
La encuesta que debía comenzar el viernes y que había sido acordada por los principales líderes opositores para elegir a un candidato fue descartada por el exmandatario de derecha Jorge Quiroga (2001), uno de los principales aspirantes a la presidencia, lo que ha sido interpretado como una ruptura del bloque.
A falta de primarias, el sondeo debía aplicarse desde el viernes al domingo y había sido presentado como un inédito esfuerzo para forjar la unidad del bloque opositor ante su mejor chance de derrotar en las urnas al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), que sumido en una larga crisis tampoco tiene un candidato de consenso tras dos décadas de hegemonía política.
Quiroga justificó el viernes su decisión de descartar la encuesta ante el temor de que sea “denunciada de ilegal” ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
“No voy hacer nada fuera de la legalidad… no quiero que después me dejen fuera de la cancha. Se ha violado la confidencialidad” de la encuesta, dijo Quiroga en una rueda de prensa.
Las encuestas y los analistas vaticinan unos comicios polarizados el 17 de agosto en medio de un clima de incertidumbre, lo que podría dar lugar a un gobierno sin mayoría para encarar vitales reformas económicas.
Quiroga, a quien los sondeos dan como uno de los favoritos por su fuerte crítica al MAS, fue blanco de críticas luego de desmarcarse de la iniciativa.
“La primera obligación de todos es poner los intereses de Bolivia por encima de cualquier consideración personal”, cuestionó el expresidente Carlos Mesa (2003), vocero del bloque de oposición.
“No es la primera vez que Tuto (Quiroga) es divisionista y que por su ego perjudica a la oposición. Es una lástima decirlo, pero es la verdad”, dijo el empresario y exministro de Economía, Samuel Doria Medina, (1992-1993), principal contendor de Quiroga dentro del bloque opositor.
En la oposición también están en carrera Manfred Reyes Villa, alcalde de Cochabamba —la tercera ciudad de Bolivia—, y el médico y empresario coreano-boliviano Chi Hyun Chung. Las encuestas sitúan a ambos por debajo de Rodríguez, Quiroga y Doria Medina, en ese orden.
A su vez, el MAS se debate en una profunda crisis por una feroz guerra entre Morales, su líder histórico, y Arce, de quien el dirigente indígena fue aliado y heredero político.
Morales, quien gobernó entre 2006 y 2019, ha sido inhabilitado como candidato por un fallo del Tribunal Constitucional y despojado de la dirección del MAS. Además, afronta un proceso legal por el presunto abuso de una menor cuando era mandatario y tiene una orden de detención. A pesar de ello anunció que se postulará a los comicios por un minúsculo partido de izquierda.
Con la popularidad disminuida debido a la peor crisis que ha golpeado al país en 40 años, las encuestas dan escasas posibilidades a Arce, quien no ha descartado su postulación.
En medio de esa disyuntiva, la figura del joven presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, ha comenzado a surgir como una opción en las filas del oficialismo.
El politólogo y dirigente cocalero de 36 años, muy cercano a Morales, es tentado por el ala “arcista”, afín al mandatario, pero los “evistas” le advirtieron de consecuencias si “traiciona” al exmandatario.
Rodríguez no ha definido por cuál de los dos bandos quiere ser candidato. Su foto ha aparecido en las ciudades de La Paz y Santa Cruz.
Postulantes y partidos han comenzado a correr contra el tiempo para definir sus alianzas —que deben estar inscriptas para el 18 de abril— mientras que el 19 de mayo vence el registro de los aspirantes a la presidencia.